TC 1969: FARAONI Y MIGLIARINI. ACCIDENTE DE EMILIOZZI

I Vuelta de Chivilcoy (09/11/69)

JOSE MANUEL FARAONI

El primer protagonista en largar era Carlos Pairetti, con el Nº 1, quien rápidamente tenía que desertar por problemas de válvulas. Dante Emiliozzi, que largo detrás de Gastón Perkins, con el Halcón-Pronello imprimió un ritmo rápido, poniendo a la cola de este, planteándose una lucha entre ambos contendientes a la corona de TC.  Emiliozzi tenía que ganar y Perkins abandonar para que el olavarriense alcanzara esa meta. El de Alberdi tenía que terminar tercero para asegurarse el campeonato.

GASTON PERKINS FINALMENTE CAMPEON

Sin embargo, desde atrás, había varios protagonistas que giraban muy rápido, como Luis Di Palma y José Manzano. El arrecifeño era el puntero en la primera vuelta a una escalofriante media de 234,344 km/h. También marchaba muy veloz Jürgen Nathan, ganando 49 posiciones el primer tramo. Eduardo Volpicina venía al ritmo de Manzano, mientras se acercaban Jorge Cupeiro, Mauricio García y Ricardo Bonnano.

JORGE CUPEIRO LIEBRE III MOTOR CHEVROLET SE QUEDÓ CON EL RECORD

Al promediarse la mitad de la carrera, se produjo lo que marcaría el fin en el automovilismo para Dante Emiliozzi, quien luego de un fuerte despiste, el auto a semejante velocidad bajó dos ruedas a la tierra, el Halcón comenzó a incendiarse, ya que se soltó el tapón del tanque de nafta. Esto le produjo al múltiple campeón serias quemaduras en el sector de la espalda y algunas otras a su acompañante Octavio Sabattini. Luego del incidente los primeros en socorrerlos fueron Perkins y Di Palma, en un destacable gesto. Ambos miembros de la tripulación serían trasladados en helicóptero al Hospital Italiano de la Capital Federal.

LARGAN EMILIOZZI CON EL HALCON Y FARAONI CON LA LIEBRE III

Tiempo después los Emiliozzi hablaban de este accidente que le había marcado a Dante el momento del retiro. Sobre lo que pasó se tejieron un montón de versiones, una como dice a continuación, que luego es desmentida por el propio Emiliozzi.

CARLOS PAIRETTI, TRES SEMANAS ANTES GANADOR AQUI EN SAN NICOLAS (NOVA)

«….No es cierto que el auto era inestable, lo que ocurrió fue que al bajar a la tierra el auto se fue para todos lados y eso provocó el desprendimiento de la rueda de auxilio, pegó contra el tanque de combustible y lo destapó. Lo más probable es que el fuego, que se inició con el auto casi parado, se haya debido a la corriente estática….», dijo alguien.

LOS HERMANOS SUAREZ

La crónica de la revista Automundo suscribía: «El lamentable incidente de Emiliozzi vuelve a demostrar que en este momento seguir corriendo sin un buzo antiflama es casi suicida. Según las declaraciones del propio Dante, las quemaduras que sufrieron él y su acompañante se produjeron en los contados segundos que demoraron en bajar del auto.

FRANCO, PERKINS Y URRUTI

«No, no fue un neumático… Venía muy fuerte y mordí la banquina. El auto se cruzó. Yo lo tenía corregido cuando sentimos el fuego y paramos. Lo que no me explico es cómo se abrió el tanque y se derramó la nafta, aunque debió haber sido por torsión o vibración cuando el auto saltó del pavimento», decía Emiliozzi. (Cabe acotar que lo real es que en esos tiempos, estaba prohibido la recarga de nafta en carrera, o cualquier otro tipo de acción con los tanques de combustible).

EMILIOZI Y FARAONI

Volviendo a la carrera propiamente dicha, hay que decir que sumado al abandono de Pairetti se producía el de Eduardo Casá. Mientras tanto Mauricio Franco avanzaba en tiempos formidables, además se empezaba a retrasar Manzano, esto hizo que los tres integrantes del equipo Donatti (Franco, Perkins y Urruti) se adueñaban de la punta, pero Manzano volvía al tercer escalón del podio. Jorge Cupeiro en la última vuelta realizó un rush impresionante, con un récord de 234,524 km/h, en tanto que Franco estableció como promedio general 227,181 km/h.

ANTONIO MANDALUNIZ CON EL BERGANTIN

Con el segundo puesto en la general (sumado al abandono de Emiliozzi), Gastón Perkins se consagraba Campeón Argentino de Turismo Carretera.

Volviendo a la carrera propiamente dicha, hay que decir que sumado al abandono de Pairetti se producía el de Eduardo Casá. Mientras tanto Mauricio Franco avanzaba en tiempos formidables, además se empezaba a retrasar Manzano, esto hizo que los tres integrantes del equipo Donatti (Franco, Perkins y Urruti) se adueñaban de la punta, pero Manzano volvía al tercer escalón del podio. Jorge Cupeiro en la última vuelta realizó un rush impresionante, con un récord de 234,524 km/h, en tanto que Franco estableció como promedio general 227,181 km/h.

MELQUIADES BENGOCHEA EN SU ULTIMA CARRERA

Con el segundo puesto en la general (sumado al abandono de Emiliozzi), Gastón Perkins se consagraba Campeón Argentino de Turismo Carretera.

– En esta fecha Jürgen Manfred Nathan se presentaba con el Chevitú de Goyeneche, ex Froilán González, con la preparación de Bernardo Pérez.

EL NICOLEÑO FARAONI

-Debutaba Orestes Argaña de Olavarria con una cupe Torino, este auto había participado anteriormente tripulado por Carlos Tartara. (Historia del TC)

EL ACCIDENTE DE EMILIOZZI (NOTA CON EL ING. PRONELLO)

EMILIOZZI Y EL HALCON ANTES DE LARGAR

Este martes 10 de noviembre 2020, estuvimos hablando con el Ing Heriberto Pronello, en el programa Clasificando por FM 88.7 Radio City San Nicolás, y éste contaba el porqué se prendió fuego el auto de los Emiliozzi. (Parte extraída del reportaje).

IMPRESIONANTE ANDAR DE EMILIOZZI CON EL HALCON

Comenzaba diciendo el Ing, Pronello: “Se han dicho y creado decenas de versiones sobre el accidente de Emiliozzi, y mas que en ese momento no se podía decir que en plena carrera se trabajaba con el combustible. Pero yo siempre dije como fué, incluso charlado con ellos, y habiendo hecho todos los estudios del caso. Y siempre lo dije porque nada de lo que pasó puede empañar en lo mas mínimo la jerarquía, inteligencia y grandes pilotos como Emiliozzi. Todo lo hecho en su trayectoria esta muy por encima de cualquier percance como este. El tema es que lo inquitaba el consumo de combustible. Estaba preocupado de no llegar con la que cargaba el tanque. El auto era impresionante como andaba, era el Halcón con el motor de Emiliozzi.

SABATTINI CON SUS MANOS VENDADAS Y EMILIOZZI CON LA ESPALDA Y BRAZO

El decía que, como el auto caminaba arriba mas que el resto y esta era una carrera muy rapida, (el sábado en una “tirada” Perkins se acercó a Pronello y le dijo que el domingo se dedicaría “a tratar de llegar lo mejor posible, porque ganarle a Emiliozzi era imposible, recién yo iba a fondo y me pasó como si yo estuviera parado”, decía Perkins, “imposible alcanzarlo”),  pero había algo que preocupaba a los Emiliozzi. Tenían que saber si en algún momento deberían aminorar un poco la velocidad para tener menor consumo, cosa casi imposible de hacer con Emiliozzi que iba siempre a fondo, pero alguna estrategia deberían implementar sobre la marcha. Fue así que después de determinado tramo de la carrera que era de un promedio altisimo, Sabattini tenia que abrir el tanque y ver el nivel, lamentablemente no habíamos hecho un medidor de nafta, o al menos una bocha, ya que los trabajos nos llevaron mucho tiempo y no pudimos hacerlo por mas que parezca una pavada, decía Pronello. Sabatini acompañante en esa carrera, transcurrida una parte de la competencia donde Emiliozzi con el Halcón peleaba la punta, se desabrochó el cinturón y se arrodillo en su butaca para destapar el tanque de combustible. Pero no sacó la tapa donde se cargaban los bidones, sino que abrió una tapa enorme que se sacaba solo cuando había que limpiarlo.  Al abrir el tanque, y con semejante boca para ver el nivel, resultó que estaba casi lleno, no había consumido más de lo normal, pero el auto comenzó a transitar un tramo de camino muy angosto de 3 metros, de placas de hormigón y por la vibración al pisar las juntas desparejas entre los bloque del hormigón, comenzó a saltar la nafta hasta el techo, eso hizo que se impregnaran Sabattini y Emiliozzi . Dante se distrajo por esa situación, y mordió la banquina, la cual estaba muy descalzada, casi 10 cm del pavimento a la tierra,  pegando la chapa del piso del auto en cemento y el chisperío que produjo en el asfalto, motivo el incendio. Si hubiera sido el Huayra no hubiera pasado nada porque esa parte era de plástico, pero el reglamento del TC cuando fuimos con los Halcones, exigía que tenían que ser de chapa. Sabatini estaba sin cinturones, de rodillas en su butaca mirando hacia atrás, así que se quemó solo las manos y pudo salir rápido, en cambio Dante, tenia puesto cinturones dobles que se habia propuesto en usar para esa carrera, y se soltó un arnés, pero el otro le costó más trabajo y allí se quema la espalda que la tenía salpicada con la nafta. Allí quedaba el Halcón destruido, Sabattini con sus manos vendadas y Dante Emiliozzi, con la espalda y parte de un brazo con quemaduras importantes en un hospital de la zona. Era el retiro del Gringo de Olavarría del automovilismo. Esta nota es mucho mas extensa, y habla de otras muchas cosas el Ing. Pronello, por lo cual la escribiremos completa. (Roberto Nápoli)

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